Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2009

Los Mexicanos (los de a de veras) y el Thanksgiving Day.

Imagen
Últimamente, dentro de mi participación en Facebook, todos los gringos están que se vuelven locos por que el día de mañana ( jueves 26 de noviembre de 2009 ) andarán todos celebrando su Thanksgiving Day o en regio español, su Día de Acción de Gracias. Para ellos es una fiesta nacional, se hacen conmemoraciones, partidos de football americano NFL especiales ( y casi clásicos, diría yo. Siempre juegan los Vaqueros de Dallas y los Empacadores de Greenbay contra algún otro equipo que les toque en suerte ), desfiles con globos, comilonas casi con cronómetro y toda una suerte de eventos relativos a ésto. ¿De dónde viene la tal celebración? Data de las primerísimas incursiones de los cuáqueros ingleses que llegan a lo que hoy es Estados Unidos de Norteamérica, allá por los 1600 y algos. Los primeros meses después de su desembarco fueron de grandes penurias, hambre, muerte, desolación..., pero llegaron los indios mohawk y les obsequiaron comida, agua, les enseñaron a sobrevivir en éste contine

La Gran Hermandad.

Imagen
Resulta que a mediados del mes de octubre, me enteré que un programador Delphi de la hermana república de Guatemala al que admiro mucho visitaría la Ciudad de Guadalajara y la Ciudad de México. Y que uno de mis amigos tendría un proyecto muy interesante. Y el día de ayer sábado, ambas situaciones se conjuntaron. Conocí a Antonio ( uno de los programadores guatemaltecos más fregonazos que conozco. ) y Alejandro Ontiveros me invitó a participar en éste proyecto para el gobierno del Distrito Federal, todo en la misma sesión en un café de Sanborn's. La Hermandad de Programadores de Delphi no muere. Y estoy orgulloso de pertenecer a ella.

Fábula del Cerdito, del Puercoespín y la búsqueda de dios.

Un cerdito y un pequeño puercoespín estaban sentados en una bañera, riéndose con todas sus fuerzas. Siempre hacían eso cuando el sol brillaba o cuando la lluvia caía sobre la tierra. "Oye, ¡¿Acaso no la estamos pasando muy bien?!", dijo Cerdito. "¡No puede ser mejor!", respondió Puercoespín, y extendió sus brazos hasta donde más no podía. "¡Podría abrazar a todo el mundo!" "¡Brillante idea!", respondió Cerdito. "Pero primero vamos a recoger algunas manzanas. Estoy hambriento." "Bueno", dijo Puercoespín. En cuanto ambos habían salido de la casa, notaron algo extraño. Durante la noche, alguien había pegado un cartel en la pared de su casa. "A quien no conoce a Dios, ¡le falta algo!", decía el cartel. Cerdito se lo leyó a Puercoespín, que no había prestado mucha atención en la escuela. "Cerdito, ¿tú conoces a Dios?", preguntó Puercoespín. "No", respondió Cerdito. "Ni yo", dijo Puercoespín.