Del respeto debido contra el respeto merecido.
¡¡Hey, usted, señor, señora, señorita (“seño” pá’no fallarle ), ¿a usted l@ respetan? ¿Respeta usted a algo, alguien? ¿Se considera dign@ de respeto? Me ha tocado muchas veces lidiar con creyentes que respetan aunque no estén de acuerdo en la postura atea de su servidor y de su amada esposa ( sí, el ateísmo se transmite por capilaridad ), y también, creyentes que exponen SUS ideas sin escuchar a nadie ni intentar mentalizar los argumentos de quien se opone a ellos, y son a los que llamo despectivamente ( y sólo por que soy educado ) CRÉDULA OVEJITA SAULOFAN PSEUDOJUDÍA . ¿Que soy intolerante? Sí, lo soy. Tan intolerante a la estupidez humana voluntariamente abrazada que me transformo en tigre herido cada vez que me toca lidiar con una persona que exhibe su tontería con orgullo. ¿Que caigo en el mismo juego que aquéllos a quienes desprecio? Posiblemente sí, probablemente no. Yo estoy dispuesto a jugar con sus reglas en su campo y seguramente con su público, y aún así, estoy seguro que...